2005-07-14
Dedicado a Mulder (¿qué te hiciste?)
Hace rato me inquietan unas cuantas dudas serias, acerca de lo espiritual, lo paranormal y lo mental. Al menos despues de trabajar unas sesiones de hipnosis con J.J. “el guerrero”, me queda la sensacion de una respuesta.
No.
El debate entre las fuerzas del bien y del mal, los espíritus y los libros malos, ángeles y demonios empiezan a ser parte de su discurso. Me sentí rara pensando que el tipo está loco. (Aunque podria dar testimonio profesional falso y decir para mi tranquilidad, que si). Como cuando uno coge el taxi hasta el trabajo y el tipo le cae mal, tan solo por el retrovisor. Rara sensación de que su dinero está en el lugar equivocado.
Bueno, finalmente llega el cuento de JJ. “Que mire que yo trabajé en las montañas del Putumayo (cosas bonitas las que deben verse por alla) y tomé yagé con un chamán. El hombre apenas me vio me pregunto si a mi me gustaba leer libros malos y si había hecho magia rara… pues si, le dije”.
Se me abren los ojos cual pepas. Que cómo? Vale, el tipo tiene su feelin’ esoterico y hasta indio amazonico, pero hasta allá… en fin. Nada de hipotesis esquizofreniformes hasta entonces.
“Y le dije que yo leía en un tiempo la mano y el cigarrillo, es que uste sabe doctora, la necesidad. Entonces el me dijo que me veía con mucha fuerza curativa y tal, pero que la estaba mal usando, si me entiende?”
Claro, le dije.
“Bueno y pues es que resulta que yo si tengo poderes. Yo puedo desdoblarme y todo eso. Y tambien resulta que a mi me buscan por la noche unas presencias. Claro que ya no, porque dejé de hacer esas cosas”
No le dije nada, pero las ideas me llenaban la cabeza. No le di el gusto de verme sorprendida. Afecto plano, pensé. Postura terapéutica.
“Y pues yo creo que aprendiendo estas tecnicas con usted yo puedo dejar de hacer esas cosas y dedicarme a curar a la gente”.
La hípótesis de la locura llegó clara y argumentada. Alucina, delira en el discurso, es ascindetico. (No lo somos todos? El español es muy complicado.). Pero insisto, me sentía rara viendolo loco.
Asi que recordé tantas cosas e historias que esta cultura en la que nací me impone, que me convencí de una verdad mas vieja que el DSM4. Que me gusta creer en Dios y el Diablo.