2005-07-28
Cafè Internet
La última vez que la rana visitó un café internet fue en Bogotá, despues de una caminata desde el Museo Nacional hasta la UJaveriana, que por cierto, hizo un día antes de dejar el país para trabajar como asistente de docencia en una universidad gringa… cosas raras de la rana.
En fin, esa tarde creo que me comí una buena dosis de granos de café envueltos en chocolate delicioso que me dejaron más enamorada y turuleta que nunca y por supuesto inspiraron un sentidísimo correo a mi novio de la época, quien por aquello del destino se convertiría en algo más, mucho más…
Finalmente, el correo se fue, dolido por la partida, lleno de angustia por la imposible despedida que era más un sueño entre cuadros y esculturas para soportar la emoción mezclada de tristeza y felicidad por el viaje. Esa fue una buena saltada de charco. Croac, croac.
Esta noche hace calor así que decidí huir del apartamento para sentarme en una cómoda sala con incomodísimo teclado en el PC para hacer un post en la calle, pero no callejero.
Cali está por estos días estrenando parque, si señores. Se trata de un lavado, más que de otra cosa. El plan de mañana es hacerle el recorrido correspondiente y continuar lo iniciado hoy en la Librería Nal. que tanto nos gusta a todos. Hay tanto libro, tan poca plata…
Hallazgo literario: Una herida en la piel de la diosa, de William Ospina. Cosa buena.