2005-08-14
Zoológico urbano
Por ahi a una rana le picó un buen día el bicho de curar, quizás porque se sintió enferma. Quizás porque le dijeron que saltaba bien, convencióse la pequeña anfibia de que podría ayudar a saltar mejor a los demás. Finalmente despues de las cosas que pasan cuando se salta alto y se cae duro pero se vuelve a saltar bien, la berdencita fortalecida decidió aventurarse en charcos más dificiles, donde otras ranas, los sapos y sus pequeños renacuajitos tenían que hacer maromas para sobrevivir después de cada salto. Era necesaria una intervención ranícola.
En esa aventura la rana ha encontrado un sinnúmero de lagartos y otros animales rastreros que buscan satisfacerse de lo poco que pueda acercarse a estos peligrosos lugares, y por ahí hacerse a una imagen delante de otros seres del zoologico urbano en el que vivimos. Que conste que la rana ha encontrado especies increíbles, camufladas en la jungla de lagartos, a veces por puro intento de sobrevivir, otras por puro interés de saltar en doble sentido mientras puedan entrenar a una que otra rana del sector y sus renacuajitos.
El martes la rana suscrita debe presentar un sueño al grupo de especies urbanas. Un proyecto a un año que busca permitir que todos puedan saltar sin pisarse, sin hacerse pedazos en la caída, y de hecho, saltar juntos al mismo lado.
Esto de la coreografía social le gusta mucho a la rana, y la deja dormir tranquila pensando que ha saltado bien en la vida.