2005-10-13
Well, what else can U say?
Cuando la rana se toma sus tragos en el charco, viene a publicar una que otra pensa-dejada. Y si, hoy no es la excepción. Que conste que siempre amar ha sido difícil, pero en este año número 30 de la rana mucho más. Despues de la desilusión de un amor, decide la rana regresar al charco libertario, al cuento fantástico del amor como aparece, sin aviso ni censura. Simple, como hoja de guayabo. Y dulcemente, seduce la rana el cuerpo de aquel que sin saberlo, la enamora y la tienta a verter el alma en un pequeño segundo, lleno de sangre y de muerte.
La rana sigue delirante, camina por las calles llenas de tortugas que alguna noche conocieron el placer de un lago, un lugar en el que el abrazo del amante llegaba aun más allá del Hotel California.
Amor, cosa eterna.