Cosas perdidas

El cineasta Víctor Gaviria, resultó ser escritor de poesía. Aquí me permito publicar algo de eso, en una noche en que siento que algo se ha ido.

COSAS PERDIDAS

Algo ocurre en estos días de crecimiento,
porque todas las cosas se nos pierden de la vista,
se ocultan debajo de los libros o se meten en los
cajones equivocados,
o ruedan bajo alguna mesa…
¿Dónde está el teléfono que copié para
que no se me olvidara? ¿Y la tarjeta? ¿Y los zapatos
que guardé bajo la cama?
Mis hijos van por la casa buscando durante las
mejores
horas del día
sus cosas perdidas, a veces pálidos del desasosiego,
palpando los rincones como si estuvieran buscando
otra cosa…
¿Acaso, no nos interesan estas cosas que se pierden,
y las apartamos de la mente para que lleguen otras
mejores?
¿Otras que sí le importe
estar con nosotros, otras que permanezcan en su
sitio como algún
amor que espera ser besado lentamente por nuestra
boca?

Pero yo sé que todas estas cosas vanas y perdidas de
mi vida
no se han ido a un lugar de nadie,
sé que están en alguna parte,
en algún lugar del cerebro, en otra casa
más visible que ésta,
sé que están tan sólidas como esta mano o
las piedras de un solar.
Y sé que alguien las piensa mejor que yo, las ve
mejor que yo,
las toca mejor que yo…
Sólo falta hablarles con un poco de amor, llamarlas
como si fueran personas de los días pasados,
y ellas, las cosas perdidas,
aparecerán.

2 Comments

  1. Cosas perdidas por Anonymous 2005-11-14, 8:26 am

    Ya que en el charco se hablan de los objetos perdidos, recomiendo leer este poema, que es del carajo?

    http://amediavoz.com/szymborska.htm#DISCURSO%20EN%20EL%20DEPÓSITO%20DE%20OBJETOS%20PERDIDOS

  2. Cosas perdidas por La Rana 2005-11-14, 11:36 am

    Anónimo: Gracias por la recomendación. Efectivamente, digna de ser vista.

    DISCURSO EN EL DEPÓSITO DE OBJETOS PERDIDOS

    Perdí algunas diosas en el camino de sur a norte,
    y también muchos dioses en el camino de este a oeste.
    Se me apagaron para siempre un par de estrellas, ábrete cielo.
    Se me hundió en el mar una isla, otra.
    Ni siquiera sé exactamente dónde dejé las garras,
    quién trae mi piel, quién vive en mi concha.
    Mis hermanos murieron cuando me arrastré a la orilla
    y sólo algún huesito celebra en mí ese aniversario.
    Salté de mi pellejo, perdí vértebras y piernas,
    me alejé de mis sentidos muchísimas veces.
    Desde hace mucho cerré mi tercer ojo ante todo esto,
    me despedí de todo con la aleta, me encogí de ramas.

    Se esfumó, se perdió, se dispersó a los cuatro vientos.
    Yo misma me sorprendo de mí misma, de lo poco que quedó
    de mí:
    un individuo aislado, del género humano por ahora,
    que sólo perdió su paraguas ayer en el tranvía.

    WISLAWA SZYMBORSKA

    De ?Si acaso? 1978 Versión de Gerardo Beltrán

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