2006-01-17
Y me quedé con la pregunta
Ayer iba en un taxi, por los cerros de Cali. Sonreía, al fin sería posible mirarnos a los ojos, incluso llegué a pensar que podría no llegar, pero no. Ahí estaba.
Qué lugar tan jarto, pensé, mientras caminaba hacia la mesa. No era el adecuado para preguntarle, pensé.
Me senté, tenía frío. Dijo monosílabos, y se lo critiqué.
Salimos de ahí.
Y llegamos a otro lugar, más comodo. Un lugar familiar para mí. Muchas tardes estuve en ese espacio, con muchas personas. Y nos sentamos, al fin a mirarnos a los ojos.
Le conté de mis pesadillas, desvió la mirada. Me sentí desolada.
Luego dijo que tenía que irse y regresaría. Pero no regresó. Me quedé con la pregunta. Tal vez jamás la diga, quizás porque temo la respuesta.

