2006-01-26
Agua de Clavelito

Ella estaba ahí sentadita, sola. El lugar estaba lleno de gente bailando (y esuchando) salsa. Ella tenía los ojos rasgados, el cabello lacio muy negro. Ahí sola, sentada, no se dió cuenta de que su historia se nos hacía muy interesante. Movía su cabeza con el sonido de las trompetas y los timbales.
Tomaba su vaso, lo ponía en la mesa. Fue como en la letra de la canción de Johnny Pacheco, Agua de Clavelito.
Pon tu pensamiento en mí
y harás que en este momento
mi fuerza de pensamiento
ejerza el bien sobre tí.