2006-02-5
Blogocosa caleña, encuentro parte I
Me bajé del taxi a las 6:45 pm y vi a una mujer vestida de verde (no, no era mi alterego, aunque tiene mucho que ver con los orígenes de la rana) que previamente había llamado a mi celular en plena sesión avisando que pronto llegaría al mítico café paseo de Los Turcos. Me acerqué, nos dimos la mano. Nos sentamos y el mesero nos dijo que no tenía tabaco, pero se ofreció ir por los cigarrillos a un lugar cercano. En eso llegó el colega, con paso seguro por la ventaja de conocerme previamente y de saber que nos veríamos allí. Sentóse a la mesa con ella y conmigo. Y empezó a sentirse la brisa suave y deliciosa.
Cuando ya estabamos tomándonos la cervecita y el tintico (omito el capítulo de la tos de la patada de caballo), aparecieron en escena otros dos personajes que fueron reconocidos inmediatamente: ella, la mujer del cuento, él, el hombre del kharma. Llegaron finalmente, otro blogger teatrero, el señor de la ciudad paradisíaca y la mujer que prefiere mantener su identidad secreta. Sin embargo, ya nos conocíamos de alguna forma todos, porque como dice un buen amigo, de los bloggers teatreros, el “Cali es una batea de chontaduros”.
El mesero: “Qué se van a tomar?” La lulada, la cervecita, el cafecito, la comida árabe. Ya se iba llenando la mesa de vasos, tazas, botellas, platos, cámaras fotográficas, colillas de cigarrillo. Y conversábamos sobre nuestras identidades blogger, cosa fabulosa y casi surreal. Dónde, por qué (o por quién), cuándo empezó el fenómeno en nuestras vidas, esto de las egotecas, la vida pública/privada, el voyeurismo de otras vidas “virtuales”, las amistades que nacen en este universo extraño y paralelo: en resumen, se inició el gremio. Agradecimientos a todos por las risas, las sorpresas, y la cali-dez.
Es importante recordarle a la blogocosa caleña que el sábado 11 de Febrero, a eso de las 5:00 pm se dará inicio a la segunda parte de este encuentro. Es que hay que repetirle la visita al señor de la lulada de lulo.