2006-08-8
“Pies para qué los quiero, si tengo alas para volar”
Los caminos que Sarah recorre ahora no tienen pasos. Son los pasos de sus padres los que la guían mientras se hace fuerte e independiente. Ella sonríe feliz. Mientras tanto, miles y miles de niños y niñas no tienen la misma suerte. A ellos y ellas, va dedicado el convite de esta semana en equinoXio. Dejen allí sus voces, opiniones, experiencias sobre la violencia intrafamiliar, que parece ser más callada y más arrolladora que la que hacen los grupos armados ilegales (y legales).