2006-10-16
La misma lágrima
Si pongo mi alma en una balanza junto a las otras tantas, y veo realmente aquello por lo que ellas lloran, entiendo que mi felicidad parece injusta. Esa necesidad de justicia, que tanto anhelo y busco en cuanta idea admiro, es quizás la causa de una vieja renuncia. Quizás la esperanza no sirve, si crees que no es posible para todos.
Desasosiego, me dijo alguien.
Quizás.
Auguste Rodin, Fugit Amor, circa 1881-87.