2006-10-21
deCali.org
Es una situación particular, la de verse a sí mismo conectar los puntos de la historia, como dice el señor de la manzana.
Los eventos que hace más o menos 2 años constituyeron una de las peores crisis de mi vida, ahora tienen sentido en una configuración especial, algo que no podría haber comprendido sino hasta hace muy poco tiempo.
Por supuesto, tengo que decir que desde que empecé a escribir en este blog, mi intención fué jugar con la complicidad de la intimidad de un pretendido anonimato en un universo público que conozco hoy como blogosfera.
Hace poco más de 5 meses empecé a trabajar para un proyecto que me encanta y que hoy puedo llamar mi casa. Y esta semana empezó un nuevo proyecto con intención blogger, pero en una perspectiva distinta a la de una revista digital.
El proyecto será discutido esta noche con algunos de los bloggers que han manifestado su interés en vincularse a lo que aquí se bautizó como la Blogocosa Caleña. Y estoy feliz y emocionada por el nacimiento de un lugar virtual donde sueño recuperar aquello de ciudad que hemos ido perdiendo entre trancones, mío y reggaetón.
deCali.org deberá ser un espacio subversivo, donde la voz de quien escribe alcanza al lector de la misma manera que la conversación de dos buenos amigos en la butaca de un parque. La idea es que muchos más lleguen a sentarse y a contar el cuento de Cali que quieran. Y que luego los que ahí escuchan, opinen y refieran más historias relacionadas. Es realmente una red de información donde esperamos recuperar la identidad que de alguna forma se ha desdibujado.
El blog es para mí el diván de nuestro tiempo, lo he dicho aquí. Espero que mi ciudad pueda ser escuchada, a través de las historias de quienes la habitan. De los efectos de la escucha, mucho se dice. Pero es mejor oír.
Tengo los ojos y los oídos bien abiertos. Estoy feliz.