El oro del mundo no callará una sola palabra

Artículo publicado en equinoXio

 

Frederic Erwin Church, Twilight in the Wilderness, 1860

Frederic Erwin Church, Twilight in the Wilderness, 1860

El más sonado escándalo en la ICAR en Colombia (Iglesia Católica, Apostólica y Romana) tuvo como protagonista un video en el que el sacerdote Efraín Rozo confesaba fríamente sus culpas. Un personaje central de la historia del video es José Antonio Tavera, quien hoy cuenta para equinoXio su versión completa de una denuncia que en ocasiones es narrada por Toñito, un niño de 12 años, estudiante del Tihamer Toth en Bogotá en 1966..

La denuncia

En el año de 1964 Monseñor Villa realizó una visita al Tihamer Toth, y él pudo constatar lo que sucedía con los muchachos que allí residían. Al no ser autoridad de ningún índole, les dijo a los diosesitos que no existían problemas y que así lo informaría, los diosesitos que allí vivían y depredaban niños creyeron que la visita no arrojó ningún resultado y se generó confianza entre los pederastas.

En el año de 1965 se presentó en manuscrito una queja ante Monseñor Luis Concha Córdoba a pesar de que ya Monseñor Villa (citado en el video de Rozo) había realizado la visita, que se calló en su totalidad. Adolfo Félix Piñeros escribió de su puño y letra dicha queja a Monseñor Luís Concha Córdoba, quien tomó cartas en el asunto, se comunicó con Monseñor José Paupín y le informó de estos actos. De inmediato Monseñor Papín escribió a Roma directamente a Pablo VI, quien ordenó de improviso una visita apostólica, de la que se enteraron los pederastas en el mes de septiembre del año de 1965. Esa visita anunciada trastornó todo y se inició una campaña especialmente en los sermones de la misa diaria, del perdón, del trabajo por los pobres, de las malas interpretaciones, etc.

Luego, en la última semana del mes de octubre pasaron tres o cuatro días hablando con cada seminarista sobre el comportamiento de:

  • ÁNGEL MARÍA OLARTE ÁNGEL, JOSUÉ OLARTE ÁNGEL, GERMÁN PINILLA MONROY, EFRAÍN ROZO RINCÓN, JAIME PINILLA MONROY, GUILLERMO LEON CORRAL (todos estos sacerdotes Tihameres)
  • MARCO TULIO CRUZ (Rector del colegio del Rosario, que también tenia dirigidos espirituales), y
  • ANTONIO OVALLE, (Párroco de Fontibón que también intercambiaba niños con ellos)

Monseñor Córdoba solicitó al nuncio Monseñor José Paupín que escribiera a la Santa Sede y el Papa Pablo VI en primera persona ordenó una visita pastoral a Monseñor Uribe Urdaneta, quien expuso una por una las entrevistas con los seminaristas en la última semana de octubre del año 1966.

Los resultados de esa visita son los siguientes documentos, que reposan con 60 más en el juicio de la corte Federal del Condado de Los Ángeles. De esa visita se ordenó el traslado de Rozo y Pinilla, a EUA y Brujas (Bélgica) respectivamente.

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Documentos proporcionados por el denunciante: Arriba: Carta enviada por Monseñor Paupín al arzobispo Luis Concha Córdoba en 1967. Centro y abajo: Transcripciones de algunas de las declaraciones de los alumnos del Tihamer Toth

El tercer párrafo de la carta es impresionante: “Nosotros consideramos que estas acusaciones son el fruto de una muy mala formación espiritual y a los sueños tan comunes en nuestros jóvenes y que por ende no se les debe dar mayor credibilidad y transcendencia. Es por este motivo y por las recomendaciones que nosotros hemos recibido directamente de Nuestro Amado Papa S.S. PAULO VI, que hemos querido hacerles a nuestros amados hijos Rozo y Pinilla, envueltos en este molesto y doloroso caso, un fraternal y amoroso llamado de atención y permitirles su desplazamiento a otro país, todo esto con el fin de que sea el tiempo quien cure las heridas y ellos puedan descansar de tan molesto caso”. (El subrayado es nuestro).

Los testimonios de los jóvenes contienen descripciones precisas de la manera como el Padre Rozo y el Padre Pinilla los abusaban sexualmente. ¿De dónde sacó Tavera estas pruebas?

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En la foto, los que están marcados con asterisco son víctimas de Rozo y los de cuadrado de Pinilla.

… Esa información la obtuve en la misma curia donde se pagó muchísimo dinero, en esa carpeta azul amarrada con cinta de dobladillo del mismo color se colocaron fotocopias y esa carpeta fue quemada por orden de Pedro Rubiano.

Rubiano no sabe cómo llegaron a nuestras manos esos documentos, él cree que son fotocopias simples y por eso es que dice tengo los originales, pero él no tiene nada. Quien certificó en Bogotá las copias en la notaría fue el Notario de la Corte, esa diligencia la realizó el 6 de Julio del presente año y para esa fecha puedo probar con mi pasaporte que no estaba en Colombia. Mi anterior ingreso a Colombia fue el 10 de octubre del 2005 y el último ahora para las declaraciones a Caracol.

Entre 1970 y 2003, José Antonio no supo nada más ni quiso saber nada más. Mientras tanto, los documentos reposaban en aquel fólder azul, y el Instituto Tihamer Toth siguió con sus puertas abiertas. No pasó nada con el caso. Las cosas se quedaron absolutamente dormidas.

En 1970, que Rozo regresó de Estados Unidos me propuso vivir con él, aducía que yo era pobre y él podía mantener mis estudios y darme todo lo que necesitaba, esto sucedió en la Universidad Nacional y él recibió un golpe en la pierna.

MI madre se enteró del abuso [del] que fui víctima y me puso en manos de un psiquiatra (tres veces por semana) que durante 4 años me trató y me sacó de la crisis de identidad, afectividad y logró que superara mi dolor. En el año 1970 intenté suicidarme dos veces, no lograba superarme ni sentirme un ser equilibrado.

En el año de 1972, con Ovalle a la cabeza, el Tihamer Toth cerró sus puertas y pasó a denominarse Instituto de Jesús Adolescente, donde externos estudian bajo la dirección de la arquidiócesis decenas de “Toñitos” dizque para ser sacerdotes mañana.

En el año 2003 buscaba un libro de Monseñor Tihamer Toth titulado Joven de Valores. Al digitar Tihamer Toth la información que recibí fue esto.

Yo no fui capaz de reaccionar, leía y no creía. En ese momento quien reaccionó fue Toñito y escribió a El catolicismo pidiendo que esa noticia se borrara ya, que las cosas dichas ahí no son ciertas. Les enuncié lo sucedido conmigo (a elcatolicismo.com) y [con] más de 60 niños al menos en ese año de 1966. Recibí silencio, luego escribí a Pedro Rubiano y también silencio. Escribí a los nuncios de América, silencio. Al dicasterio Romano, incluí a Ratzinger [hoy Benedicto XVI], Prefecto de la Fe. Silencio. Arzobispos, obispos y vicarios de Colombia. Silencio.

Indignado por esta actitud que nunca imaginé, coloqué mi primera denuncia en www.semana.com y a los menos de ocho días la curia ordenó borrarla. Hablé una y otra vez con Juanita León y Alejandro Santos y me dejaron colocar nuevamente, advirtiéndome que no podía colocar nombres pues no era legal, ya que no existía más que mi palabra.

Toñito perdió el horizonte y no se dio cuenta del problema tan grande en que se metió, pues no tenía más que su verdad y era una acusación muy grave, que en ese momento le podría significar una demanda penal con cárcel. No importó, era Toñito y siguió adelante.

En yahoo.com encontré la lotería. Digité EFRAÍN ROZO RINCÓN y encontré esta web.

Allí estaba Rozo y ese fue mi primer triunfo, Estados Unidos lo acusaba. Varios de los que me ofendieron y me llamaron "loco desquiciado" se retractaron, me pidieron disculpas y posteaban “Rozo me ha decepcionado”. Estas respuestas se posteaban en www.semana.com, pero me borraron por influencia de la curia dos veces el foro, fue mucho lo que tuve que luchar para poder mantenerlo.

Pero nada contra Germán Pinilla, al fin encontré que el era Capellán de la Universidad del Rosario, que era Monseñor y además decía a boca llena ser orientador sexual, (ya no hay información pormenorizada de él en la web). Escribí a las autoridades del Rosario y silencio. Si Pinilla en ese momento aceptaba el poder del Rosario y me demandaba penalmente, [él] hubiese salido triunfal y yo estaría preso, pero la cobardía del pecado les hizo reflexionar ya que siempre escribía mi denuncia con copia a ellos.

Creo y con plena certeza que fue la decisión de Toñito lo que les obligó a callar esperando que me canse y les deje en paz.

En diciembre del 2005 recibí una carta de la KBLA, de Anthony Demarco, y me pidió mi declaración ante la corte y aquí estamos con las más grandes pruebas presentadas al mundo, pruebas legítimas, originales y ni una sola fotocopia.

El juicio y los sobornos

La Iglesia está desconcertada y no sabe qué hacer, no dan ninguna declaración al respecto y claro todos esperamos la declaración del Juez. El 2 de enero de 2007 el Juez Federal de la Corte Superior de Los Ángeles estudiará el caso, nombrará jurado y ya se realizarán las declaraciones presenciales tanto de Ernesto como yo. Félix no, él siendo testigo y declarante no es ficha fundamental pues el video sólo reconoce a Ernesto y a mí. La Declaración será presencial en Los Ángeles.

Al momento le han ofrecido 90.000 dólares a Adolfo para que se retracte diciendo que fue obligado por los abogados a tergiversar la verdad. Esta propuesta se hizo por parte de la Iglesia.

Ospina me llamó el domingo 15 de octubre a las 15:01 y me dijo:"Hemos reunido 150.000 dólares para ti, ya tienes a Rozo que fue quien te hizo daño, déjanos en paz a Germán y a mí".

El oro del mundo no callará una sola palabra.

Las palabras de José Antonio Tavera y de Toñito sobre el Padre Pinilla serán escuchadas en Los Ángeles el año entrante. El relato del abuso sigue siendo la mejor manera de superar aquello que ha sido imposible olvidar. Creo que si es posible rescatar una denuncia de tantos años de intento de olvido, es posible que la justicia llegue para todos los acusados en 1966 por los niños del Tihamer Toth.

11 Comments

  1. Lolo 2006-11-20, 5:08 pm

    Esto se inspira de forma constate por cosas como la que muestras aqui, y cada vez que leo casos así no puedo evitar sentirme disgustada con un mundo que permite que estas cosas sigan pasando y que se queden en silencio pretendiendo ocultar con tiempo y olvido los daños irreparables en el alma y en el corazón. Me enoja que se metan con lo niños

  2. INUMEA 2006-11-21, 8:53 am

    Lolo: Estas cosas seguirán pasando mientras nos pongamos las mascaras del bien y el mal… a mi también me enoja lo que han estado haciendo con los niños es UNA ATROCIDAD!!!

  3. Pueden los blogs dar lecciones de periodismo? « ELBLOGdADRIANA 2006-11-30, 4:24 pm

    [...] Un ejemplo de ello es el post  El oro del mundo no acallara una sola palabra se consiguio la informacion que ni en un millon de anos se hubiera publicado  en un periodico o revista colombiano, por que es que lo dicho alli toca demasiadas cosas intocables. Me imagino que como esos habran muchos ejemplos de lecciones de periodismo que los blogs pueden dar. [...]

  4. Camilo Cuesta 2007-02-14, 1:36 am

    Adelante! te apoyamos, que la verdad resplandezca como el sol triunfante y se haga justicia hasta a los criminales de sotana y cuello blanco!

  5. Padre Felix 2007-02-19, 6:02 pm

    Les agradeceria mucho que ustedes colocaran en este espacio el reportaje de la Revista SOHO Edi. Nº82 ” Soy Adolfo, a mi me violaron los curas” este articulo es una continuaciòn del del Señor Tavera.
    Gracias

  6. Padre Felix 2007-02-19, 6:09 pm

    INICIO / DENUNCIA
    yo soy ‘adolfo’ , a mí me violaron los curas
    oímos sus denuncias contra los sacerdotes efraín rozo, germán pinilla y roberto ospina en la w. para protegerse, no dio su nombre real y algunos dijeron que no existía. ‘adolfo’ da su nombre y pone la cara, hace nuevas revelaciones y cuenta cómo ha recibido amenazas contra su vida.
    Soy ‘Adolfo’, la misma persona que hace unos meses contó en la emisora La W cómo el cura Efraín Rozo lo violó en el seminario Tihamer Toth y cómo fue testigo de los abusos sexuales del padre Germán Pinilla y del obispo Roberto Ospina a otros niños. Después de mi declaración a la opinión pública y pese a haber ocultado mi identidad para proteger a mi familia, empezaron a llegar amenazas a mi casa. Primero fue un sufragio, con mis nombres y apellidos escritos a mano, en el que le deseaban “sinceras condolencias” a mi familia por mi muerte. Luego me llamaron al celular a decirme que cerrara la boca si apreciaba mi vida. Han hurgado también entre la basura de mi casa buscando quién sabe qué, y ahora me he enterado de que afirman descaradamente que yo no existo, que soy un fantasma, un invento de los medios para fraguar un complot contra estos curas. ¿Si no existo, cómo fue que me llegaron esas amenazas? ¿Si no di mi nombre, cómo supieron que era yo el que hablaba tras el micrófono?.

    Las amenazas solo sirvieron para acabar con mi miedo. Justo antes de terminar de escribir este testimonio, recibí otra llamada, esta vez al teléfono fijo de mi casa, amenazándome con “llenarme la jeta de moscas” si escribía algo sobre lo que viví en el Tihamer cuando no tenía más de trece años y era uno de tantos niños de escasos recursos que no tenían otra opción distinta a ser educados en ese seminario. Pero ya no me importa si algo malo me pasa, tan solo me interesa seguir luchando para que se sepa la verdad de lo que ocurrió en el Tihamer y para que otros que temen las represalias que puedan tomar en contra suya se atrevan a contar lo que ellos vivieron. Conozco a muchas víctimas de Rozo y Pinilla, pero no quiero ser yo el que diga sus nombres y los exponga sin su consentimiento. Los invito, eso sí, a que ellos también lo hagan. He decidido, por lo pronto, dar la cara aquí con foto y nombre propio y contar en detalle lo que me pasó para que no quede duda alguna de que existo y de que no miento.

    Soy Félix Piñeros Barrios, sacerdote. Tengo dos hijos, una esposa y una ex esposa a la que perdí por las depresiones y desequilibrios que me dejaron como secuelas los abusos sexuales de Rozo y de Roberto Ospina. ¿Cómo un cura tiene hijos, esposa y ex esposa? Sencillo: gracias a Dios, pese a todo lo que viví en el Tihamer, no perdí mi fe, mi vocación sacerdotal ni mi orientación sexual. Busqué una alternativa y monseñor Rubén Isaza Restrepo, obispo católico romano, y monseñor Gennadios Krisolakys, de la Iglesia Ortodoxa griega, me ayudaron a ingresar a la Iglesia Ortodoxa, donde pude ordenarme sin necesidad de renunciar a tener una esposa y una familia. Hace poco tuve que contarles los horrores que viví de niño a mis hijos antes de que se enteraran por otro lado. Fue un alivio, pero también una historia muy dolorosa de narrarle a un hijo. Ellos confirmaron sus sospechas de que algo terrible me había ocurrido de niño y encontraron una explicación al fracaso de mi matrimonio con su madre cuando ellos apenas tenían nueve y once años y se quedaron sin la posibilidad de crecer al lado de su papá. Todavía me acuerdo de esa noche. Las palabras y las lágrimas me brotaban a borbotones. Les conté de esa primera vez, en que me di de frente con la realidad sexual de mis “guías espirituales” en el año 1962, cuando tenía solo trece años. Terminé de trabajar en la construcción de la ampliación del seminario, como nos tocaba a todos hacerlo en distintas jornadas. Me bañé, quedé libre y me fui al cuarto del cura Rozo para ver si me prestaba sus patines. Golpeé, estaba abierto, entré, oí la ducha y unas voces infantiles, me asomé y encontré a Rozo bañándose con Castro y otro niño de doce años, todos desnudos. Me dijeron: “Potecito, siga”. Pero eso no me gustó y salí corriendo. Rozo me buscó a la hora de la comida. Me dijo: “No se vaya a asustar, esto es muy normal. El cuerpo no hay que esconderlo”. ¿Pero entonces por qué nos exigía bañarnos en vestido de baño en las duchas comunales? Las señales eran contradictorias.

    En la piscina del Solnok, la finca en Barbosa del Tihamer donde vacacionábamos y a donde hoy Roberto Ospina organiza convivencias y excursiones, todos nos bañábamos con vestido de baño de día, pero de noche, a eso de las nueve, lo hacíamos “voluntariamente” desnudos frente a la mirada “vigilante” de Rozo y Pinilla e iluminados por cuatro lámparas de petróleo que ubicaban en cada esquina. Los padres a veces nos acompañaban, desnudos también, y no faltaban quienes se escapaban en pareja por los alrededores sombríos.

    Yo no había aún sufrido ningún abuso, pero a finales de 1962, un jueves, por desgracia me enfermé. Una fiebre y una tos que no paraba hicieron que me llevaran a la enfermería. Allá llegó Rozo, con la mejor de las mentiras fabricada, capaz de convencer hasta al más escurridizo de sus niños: a mí, quien hasta el momento había logrado evadir sus encerronas. Palabras más, palabras menos, me dijo que mi mamá se había muerto en un accidente. Recitó el libreto completito, me habló de las pruebas misteriosas del Señor, del amor del hombre, me consoló, lloró conmigo, me abrazó y me manoseó hasta que finalmente me violó. Tan pronto terminó, salió sin confesarme que todo había sido una vil mentira. Me dejó ahí, preso de miedo y de dolor por la muerte de mi madre, más que por la aberrante violación que en mi inocencia e ignorancia de niño aún no dimensionaba, pero que dos o tres años después me asqueó, cuando durante unas vacaciones sentí las manos y los labios de mi novia (la futura madre de mis hijos) y supe lo que era tener contacto con una mujer.

    En ese entonces lo único que sabíamos sobre el sexo venía de boca de nuestros “guías espirituales”, quienes cada vez que nos iban a hablar de las mujeres, nos llevaban a la cripta, apagaban la luz y nos decían: “Pónganse en brazos de la Santísima Virgen y duerman en el regazo del Espíritu Santo. Vamos a hablar de un tema delicadísimo. Vamos a hablar de la mujer”. Esa noche de la violación, solo me calmé un poco cuando el enfermero Jorge Cuervo me dijo que mi mamá estaba bien y pude oírla al teléfono.

    En ese entonces yo era un niño manipulable e ignoraba cómo debían ser las cosas. Por eso no le conté a nadie y, como los otros niños abusados, llevé solo mi dolor por dentro hasta que un día decidí confesarme. Al Tihamer iba un cura externo los jueves, Marco Tulio Cruz, rector del colegio del Rosario. En confesión le conté lo que me había pasado y me dijo: “Eso no le pare bolas que el pecado lo comete otro. Usted no”. Rozo, por su parte, llegaba por las noches como un fantasma. Me susurraba al oído que lo que había pasado era normal, un gesto paternal, pero luego empezaba a masturbarme. Un día no aguanté más, escondí un palo de azadoneta bajo la cama y lo empecé a usar para defenderme cada vez que llegaba el cura a molestarme y la prueba es que una mañana amaneció con una buena zanja en el pómulo izquierdo, gracias a un certero golpe que le infligí, claro que él dijo que se lo había hecho al tropezar en la oscuridad, pues había llegado muy tarde.

    Pinilla no se metió conmigo, pero sí lo vi hacer bastantes cosas asquerosas. Una vez un compañero, Mauricio de la Espriella (q. e. p. d.) se enfermó de una muela, no se aguantó y se fue a buscar al padre Pinilla a su cuarto para que le diera algo para el dolor. Cuando llegó lo encontró teniendo sexo con otro niño. Gritó, todos nos despertamos y llegamos a la puerta del cuarto. Pinilla no sabía si ponerse la sotana o apagar la luz. Todo el mundo se murió de la risa y él de la ira nos sacó a todos afuera a trotar en piyama y chancletas mientras se vestía. Otra noche, creí haber oído la campanilla que señalaba la hora de subir a los dormitorios. Salí corriendo para no perder puntos en disciplina y, como para llegar al dormitorio debía pasar por el cuarto de Pinilla, lo encontré allí con un compañero, Juan Manuel, en una sesión privada de sexo oral. Pinilla tenía una fijación enfermiza por el sexo oral y, mientras que Rozo era más dado a someter a los niños a quienes violaba con el engaño o dándoles regalos para persuadirlos, Pinilla apelaba al miedo para ablandar a los más difíciles.

    Por las noches, después de que apagaban las luces de los dormitorios, surgían de la penumbra unos personajes “siniestros” conocidos como los presididores o cuidanderos. Su función era vigilar que nos durmiéramos sin armar jaleo. Uno de estos personajes era José Roberto Ospina, por esa época un muchacho de unos quince años. Al que sorprendía hablando, comiendo o leyendo con la linterna debajo de las cobijas, lo enviaba a donde el cura Pinilla y este le imponía uno de los siguientes castigos: 1.Trotar en piyama, bata y chancletas, por media hora en el patio a oscuras y haciendo sonar sus pies. 2. Ponerse botas de caucho tipo Machita y un morral con dos ladrillos adentro, uniforme de gala y una escoba para cuidar a oscuras una puerta en el sótano o en los garajes. A ese castigo todos le teníamos pánico y lo llamaba Pinilla “La guardia suiza”. 3. Si el niño era uno de aquellos a los que le habían echado el ojo, lo sometía, mientras todos dormíamos, a una sesión de sexo oral en su dormitorio.

    En junio de 1965, en la tanda de retiros espirituales predicados por el padre Casas, jesuita, una tarde después de almuerzo, estaba durmiendo la siesta, en mi cuarto, y cuando me desperté, encontré a Roberto Ospina con sus manos entre mis pantalones, jugando con mis genitales. Al hacerle el reclamo, solo me pidió perdón por haberme despertado. Al terminar los retiros, en el tren de regreso a Bogotá, al encontrarnos varados en la estación de Lenguazaque, esa noche Roberto se me metió al baño del vagón, que estaba a oscuras y me pidió tener sexo oral con él, a lo que, por supuesto, me negué. Reto a Roberto a que me desmienta en mi cara.

    ¿Por qué denuncié a Rozo y a Pinilla? Fue el mismo hermano de Pinilla, Jaime Pinilla Monroy, quien, poco después de ordenarse, me llevó a poner la queja de los abusos ante monseñor Rubén Isaza. El cura Jaime nunca fue homosexual, pedófilo y mucho menos encubridor. Preocupado por el beso que me había dado con mi nueva novia me fui a consultarle a él si eso estaba mal o no. Me dijo que esa era la atracción normal entre el hombre y la mujer. Extrañado de oír algo así, le pregunté: ¿Por qué me está hablando así si yo soy seminarista? Empezó a hacerme preguntas: “¿Usted es volteado? ¿Ha tenido algún problema en el Tihamer? ¿Con Rozo? ¿Con elpadre Germán? ¿qué ha visto?”. Le conté todo lo que sabía y el cura Jaime me dijo que pusiera la queja. Eso hice. Fui a donde monseñor Isaza y él me hizo escribir mi denuncia en dos cartas iguales. Con una de ellas se quedó monseñor Isaza y gracias a ella se inició una investigación, pues se la entregó a monseñor Luis Concha Córdoba, pero esta solo terminó con la salida del país de Pinilla y Rozo, mientras se olvidaban “los molestos hechos” que yo había denunciado junto con mis compañeros Otto Xavier Rodríguez y Eduardo Barragán, otras dos víctimas de los abusos en el Tihamer que ya murieron. La segunda carta fue la copia con la que yo me quedé y es la misma que publico con este artículo como otra prueba de que no miento.

    Con este testimonio no busco una sanción penal para Rozo, Pinilla o para Ospina, a quienes solo les tengo lástima, tampoco dinero ni que me reparen los traumas que me quedaron (son irreparables). Si bien es cierto que ya declaré ante la Corte de los Estados Unidos, no quiere decir eso que estoy de acuerdo con la actitud de los abogados de KBL (Kiesel, Boucher and Larson), que tan solo van por el dinero que les va a pagar la Arquidiócesis de Los Ángeles, California. Solo espero que estos sean retirados del Ministerio Sacerdotal para que no sigan haciendo más daño y que, para que se sepa la verdad, otras de sus víctimas se animen a contar lo que les ocurrió. No dejemos que horrores como los del Tihamer se repitan ni que debamos esperarnos 500 años a que algún Papa del futuro pida un perdón colectivo por todo lo que ocurrió cuando ya no viva nadie a quien le importe lo que pasó. Adolfo existe, soy yo, Félix María Piñeros Barrios. ?

  7. Desconcertada 2007-06-9, 2:06 am

    Lo que olvida decir es que luego de toda esta patraña, usted, el sinverguenza de José Tavera y los otros supuestamente implicados cayeron en una celada y les obligaron a decir la verdad. Nunca hubo violaciones, nunca hubo manoseo ni nada de nada. Tanto así fue esto que la revista semanq los expulso de sus foros porque argumentó que no iba a prestar más para propagar más una vil mentira y una patraña con fines económicos. También olvido decir que José Tavera es homosexual y que se ha visto dos veces involucrado en asuntos de narcotrafico. Quien les cree a ustedes?

  8. laura daniela piñeros 2008-03-8, 2:32 pm

    mi nombre es daniela como muchos de uds se habran dado cuenta MI PADRE el sr felix piñeros barrios o padre petros como es conocido tambien no solo tiene dos hijos tienes tres.no se por que pero desde que yo naci ha estado ocultandome ante todo el mundo e incluso me oculto este escandalo que cuando me entere fue un golpe para mi. a pesar de eso el quiere hacerle pensar a todo el mundo que el es fiel ante su iglesia ANTE SUS AMISTADES y SU FAMILIA cuando en realidad es un hombre infiel con su esposa,irresponsable con su hija y un HIPOCRITA con todo el mundo.
    si escribo esto no es para pedir fama o alg o parecido sino para que todo el mundo sepa la clase de persona que es este sr.
    y quiero que quede MUY EN CLARO QUE EL TERMINO “HIJA EXTRAMATRIMONIAL” es una ofensa para mi sabiendo este sr que un hijo es un hijo y si se engendra uno es para amarlo y apoyarlo ante cual quier situacion pero para el una hija es una carga es un estorbo en pocas palabras es algo queno vale nada.

  9. alessis 2008-03-10, 12:33 am

    Hemos leido tu correo Daniela, mi esposa y yo y vemos y alcanzamos a percibir mucho odio y mucho resentimiento de parte tuya. Y analizando todo esto podemos concluir que todo ese odio y esos deseos de hacer daño a tu padre viene de una misma fuente, que perdona, viene de una mente algo mal intencionada y de muy mala formación; no sabemos como sean las relaciones con tu madre, pero creemos que ella es una influencia negativa hacia tu vida.
    Hemos seguido todo el caso del Sr. Piñeros y no vemos la razón por la cual él te debia haber comentado este incidente, por demás vergonzos, tanto para él como para toda su familia.No sabemos cuantos años tienes pero por tu forma de escribir calculamos que no seas mayor a los 9 años (nueve años) y en este caso es muy valedero el silencio que tu papá que debío de guardar contingo sobre ese molesto caso. Creemos que tu aún no tienes la suficiente madurez y el suficiente criterio para exigir respuestas y actitudes a tu padre ni a tu madre; te aconsejamos mejor que te dediques a estudiar y a prepararte para un mañana mejor y para que algún días seas una mujer recta y responsable de todos tus actos, por ahora deja de querer ser el juez y el jurado de tus padres.
    Un último consejo: No entres a las paginas de mayores y de esta forma no vas a tener momentos desagradables, asi como tampoco vas ha hacer que tus padres se averguencen de tus escritos. Te recomendamos que tu mama te haga hacer una valoración de un buen Psicologo! con gusto me ofrezco para que hablemos, sin ningfun costo. Alexissi

  10. José Mendieta 2008-10-28, 3:18 am

    Terrible

  11. José Mendieta 2008-10-28, 3:29 am

    Cada quien habla según como le fue en la fiesta. Mi nombre s José Mendieta y no tengo razón alguna para ocultar mi nombre. Si ustedes se fijan detenidamente en los post anteriores, hasta la misma hija de Félix Piñeros hace denuncias de él. No se como los medios hacen eco de las supuestas denuncias de este señor, sin detenerse a revisar su pasado inmediato. El señor Félix Piñeros no es una pera en almíbar. Varias veces se ha visto involucrado en hechos bochornosos en su iglesia. No hace mucho tiempo fue denunciado por una supuesta violación a una niña con problemas de retardo mental que asistía a su iglesia en el barrio Prado Veraniego. Como si fuera poco, tiene otro amigo supuesto violado de nombre José Antonio Tavera. Con este señor se han reunido varias veces en Quito Ecuador con el fin de confabular abiertamente no solo contra los católicos, sino contra varios pastores de la iglesia cristiana evangélica. Obviamente que con motivos económicos de por medio. El tal Tavera no se queda atrás y si ustedes repasan en la red, en varias partes se denuncia que hasta violo a su propia nieta. Mejor dicho, con esos antecedentes es mejor no creer todo lo que dicen estos “mansos curas”

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