2007-07-18
Foto maratón por Cali
La experiencia de salir a caminar por la ciudad para tomarle fotos no es nueva en este blog. Lo que sí resulta ser muy pero muy interesante, es la experiencia de salir con otros bloggers a conversar y tomar juntos imágenes de la ciudad, para luego ver sus miradas y sus interpretaciones. Me resulta fascinante saber que cuatro personas paradas en una plaza dirigen sus cámaras hacia el mismo punto buscando cuatro cosas diferentes. Ni siquiera es interés psicológico como tal, es algo diferente. Es el ojo el que se embelesa en una cierta manera de captura de lo que pasa. Hay sorpresas en la reacción de la gente en la calle al ver cámaras que disparan simultáneamente. (Estos de donde salieron, y es que ustedes son turistas, venga, venga, tomeme una foto).
Plaza de san francisco
Personajes como el tipo que está en la plaza de san francisco con un altavoz, predicando a todas luces que los valores de la familia se han perdido, que la sexualidad femenina en el matrimonio es propiedad del hombre. Mientras tanto, bajo el púlpito vacío de la iglesia la gente enciende velas y lleva agua a bendecir. Necesito, quiero, te ruego. La fé usa mucho esas palabras. Mientras los sacerdotes hablan, los feligreses recitan estas palabras mecánicamente. El personaje del altavoz está en un soliloquio, igual que el padre en la iglesia, nadie lo escucha realmente.
Son mucho más atractivas las palomas de la plaza. Hacen demasiado felices a algunos niños, le dan trabajo a los fotógrafos que buscan a los padres para pedir monedas a cambio de un recuerdo de esas sonrisas bajo el sol picante de Julio en Cali. Maíz trillado por todos lados, aleteos, niños que juegan a alimentar y a cuidar. Cholado de frutas para el calor por favor. Dulce para el alma.
Catedral de San Pedro
Hay mucha gente bien vestida dentro de la iglesia, un domingo a las 9 am. Entrás y ves que no hay misa aún. Agua, olor a flores, mucho sol en los vitrales. Uno no entiende bien el sonido, es el murmullo de los que oran, creo. El aire suena. Empieza la misa y empiezan los cantos desentonados de las señoras y sale el padre a repetir la misma ceremonia. Sólo hay silencio sincero cuando pide por los secuestrados y por los jóvenes de la parroquia para que aquellos regresen a sus hogares y estos no se pierdan por el mal camino. También hay montones de personas afuera de la catedral, viendo fotos. Mientras el padre pasa pidiendo algunas monedas, la gente compra fotos del ultimo bautizo en el andén. Es una cosa que nunca se vería un lunes.
Caminar un domingo en el centro de la ciudad permite verla. Y no sólo a los que tienen cámara.