La pileta de equinoXio


Escher, 1952. Puddle

Cuando empecé a escribir la pregunta inicial giraba alrededor de qué escribir. El seudónimo de La Rana Berden indicaba el hecho de que como escritora, no deseaba quedarme quieta. Responder esa pregunta restringiéndome a ciertos temas específicos, era complicado. Me interesaban los temas sociales, culturales, del mundo blogger de mi ciudad, de mi trabajo como psicoterapeuta y como diseñadora instruccional. Hoy me interesan además muchas otras cosas, y recientemente, me gusta mucho publicar en mi espacio las palabras y las miradas de otros.

Y es que efectivamente, las ranas somos animales extraños, que poco acostumbramos quedarnos en un mismo espacio. Los charcos por lo general, son lugares improvisados, móviles, que aparecen con la lluvia y se van con el calor del sol. Otra de las condiciones de las ranas es que sabemos vivir en tierra y en agua. Por ello, cuando el charco se seca, podemos sobrevivir en cualquier terreno seco por un buen tiempo, hasta encontrar el siguiente oasis.

La pileta es precisamente eso. Un oasis. Lo maravilloso de ella no es sólo ser un refugio al interior de una casa, protegido de la lluvia y del sol. Éste es un oasis cuidado y concebido por un grupo especial. Álvaro fue quien me habló del grupo y de la casa, por vez primera. Me invitó a sumarme a un grupo de hombres y mujeres que como él, quisieron invitarme a la casa para sostener en ella discusiones sobre preocupaciones similares a las mías. Esa casa es equinoXio.

equinoXio albergará a muchos otros que como yo, desean comentar con otros sus miradas y sus palabras. Ellos y ellas se dedicarán a buscar en sus bitácoras hacer del mundo un lugar para sí mismos, a través de lo que piensan y sueñan. Creo que la casa es un lugar perfecto para establecer una charla relajada y nada académica de lo que ocurre en nuestros pequeños espacios. Y creo además que es la vía mas eficiente para lograr que otros se interesen en abandonar la indiferencia que nos aniquila hoy, y discutir por fin sobre lo que a otros les pasa, con plena libertad de opinión. Sabiendo que es muy posible que eso ocurra a partir de hoy, salto feliz en mi oasis.

Bienvenidos a equinoXio, están en su casa. Pasen por favor por la pileta, y dejen sus palabras en ella.

Escher, 1958. Sky and Water II.

 
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