2008-03-20
Sobre el temor de Dios
Y pues no es normal que quiera orar. No.
Es como el día de la muerte de mi papá, hace ya casi 9 años. Las ganas de orar eran fuertes. En qué momento quedó instalado ese chip de orar cuando hay miedo o pena? No lo recuerdo. Sólo sé que he hablado mal de la iglesia, que he escuchado historias escandalosas, que me aterra lo que pasa. Y que a pesar de todo eso, la aparente contradicción, surge.
Quiero orar, cuando la pena es enorme y no puedo con ella. Quiero orar, como si el miedo detonara la fé.
Hemos encendido una vela y hemos orado para que la pata de Matilda pegue. Y hoy, después de 5 días, ella se permite el lujo de saltar en el sofá y bajarse y subirse de la cama.